
Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, 800.000 personas de los 3 millones que intentaron dejar de fumar en 2011, lo consiguieron
Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) concluye que, salvo contadas excepciones, las oficinas de farmacia atienden de manera correcta a los ciudadanos que quieren dejar de fumar.
Esta corrección en el servicio, se concreta según este estudio, en que en su mayoría, las farmacias actúan acorde con la normativa, es decir, brindando consejo, insistiendo en la importancia de la fuerza de voluntad para dejar de fumar y ofreciendo productos con nicotina a los pacientes con dependencia medio-alta.
Solo en contados casos, 1 de 20, la farmacia ofreció al agente del OCU que se hacía pasar por fumador, 'Champix' sin receta y en otra, la botica le recomendó dos productos nicotínicos diferentes para tomar a la vez.
Estratificando el tratamiento aconsejado, en el 50 % de los casos el producto elegido fue el chicle, mientras que el 25 % de las veces el farmacéutico recomendó al fumador acudir a su médico. Los parches y las pastillas 'Champix' fueron vendidas en un 10 % de los casos, respectivamente, y sólo se ofertó la combinación de chicles y parches en una ocasión (5%).