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EL FARMACÉUTICO 14 Isabel Rivera (Cáceres) Isabel es historia viva de un legado farmacéutico que tiene su origen en su bisabuelo, primer boticario de la familia allá por 1897. “Mi madre tenía la farmacia en casa, por lo que yo me he criado en la rebotica: jugaba a ser farmacéutica con mis muñecas, con las cajas de cartón hacía el mostrador y de la papelera recogía las cajas vacías de medicamentos. No me planteé nunca estudiar otra cosa ni trabajar en nada que no fuese la oficina de farmacia, lo tenía claro”, recuerda antes de añadir que “he tenido la suerte y el privilegio de aprender de la mejor: mi madre. Su principal labor ha sido durante toda su vida ayudar a la gente, cuidarla y aconsejarla, ganándose su confianza”. A su botica, ubicada en el término cacereño de Torrecillas de la Tiesa, “vienen muchos pacientes porque confían en nosotros para preguntarnos dudas sobre una nueva medicación -sobre todo cuando vuelven del hospital-, y después van al médico a que les recete”. La esencia de la farmacia sigue siendo el medicamento, y “tenemos ante nosotros una gran oportunidad de crecimiento profesional, tenemos que hacernos valer, nuestros conocimientos son muchos y somos unos grandes profesionales del sector sanitario”. Y es que el paciente es el primero en reconocer ese valor añadido del farmacéutico. Para ella, “la atención farmacéutica en este tipo de farmacias es lo más importante; la confianza de la gente, hacerles un buen seguimiento farmacoterapéutico... En definitiva, cuidarles y darles seguridad”. Sin embargo, para que la farmacia sea sostenible a largo plazo “debemos contar con la ayuda de la Administración”, y explica que nos enfrentamos a dos cuestiones trascendentales: “La despoblación y la creciente tasa de población mayor, y todo eso se disfraza con otros problemas como el elevado gasto farmacéutico”. Asimismo, reivindica la labor del farmacéutico, que va más allá de la dispensación. Y es que “no somos máquinas expendedoras ni dispensadoras. La atención farmacéutica es nuestro fuerte y no debemos olvidarla, más bien debemos cuidarla”. Pero para ello es preciso que sean los propios profesionales farmacéuticos los que pongan en valor el aporte de la farmacia al sistema. En este sentido, confía en que “la esencia de la oficina de farmacia no se pierda y en que podamos seguir con la atención farmacéutica mediante el consejo, la confianza y ayuda”. Y, si bien es cierto que la pandemia reforzó el papel y la esencialidad de la farmacia, los boticarios lleva ejerciendo su vocación pública al pie del cañón desde siempre. Isabel está segura de que “si nos mantenemos unidos y fuertes, el sistema de oficina de farmacia que tenemos ahora se mantendrá”. “LA ATENCIÓN FARMACÉUTICA ES NUESTRO FUERTE Y NO DEBEMOS OLVIDARLA, MÁS BIEN DEBEMOS CUIDARLA” Laura Muñoz (Cáceres) Laura lleva siete años ejerciendo como titular en Garganta la Olla, un bonito pueblo de la comarca de la Vera. Asegura que “la vocación me viene de familia puesto que mi madre es farmacéutica también, y he vivido siempre muy de cerca la profesión. Prácticamente me he criado detrás del mostrador”. Para ella, lo más gratificante de su día a día es poder ayudar a sus clientes, así como el aprendizaje continuo que requiere la labor farmacéutica. “La economía en esta zona gira en torno al cultivo de árboles frutales -sobre todo el cerezo-, por lo que la demanda de protectores solares es alta todo el año, lo cual ha supuesto una formación extra en fotoprotección”, relata. Es ejemplo vivo de la adaptación del farmacéutico a las necesidades del entorno. La farmacia no solo se actualiza, sino que avanza conforme lo hace la sociedad. Afirma que “hoy en día, la farmacia cumple un papel fundamental evitando que colapse el sistema sanitario”. También la accesibilidad convierte a la farmacia española en única, de modo que el paciente suele acudir en primera instancia a la farmacia. Por ejemplo, “en más de una ocasión ha llegado alguien indispuesto, y solo con tomarle la tensión, hemos podido determinar si necesitaba asistencia médica urgente”, sostiene. ¿Cómo consideras la implantación de servicios complementarios en la farmacia rural? “Al tener una población envejecida, lo primordial en estos contextos es la dispensación de medicamentos y, con ello, detectar posibles interacciones entre fármacos, o controlar simplemente que realizan bien el tratamiento”, manifiesta Laura, pero también señala el crecimiento de las consultas de nutrición y de servicios como la elaboración de SPDs. >>

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