Farmacia y solidaridad, maridaje perfecto


20-10-2020
Los farmacéuticos comunitarios hoy tienen un sabor agridulce, agrio por la soledad en la que han trabajado por y con sus pacientes día a día y dulce por el reconocimiento que han recibido y reciben hoy de ellos. Esos primeros momentos de la pandemia han sido semanas de olvido, sin ninguna mención a su trabajo, ni a su labor como sanitarios a pie de calle, ni al riesgo asumido, tiempo que les ha generado momentos bajos y de desánimo.
 
La pandemia sigue aquí y los pilares de nuestra sociedad de bienestar se agrietan, el individualismo se convierte en el amuleto de protección más preciado. Si, como se nos dice, el no estar en contacto físico con otros es necesario para la prevención de la trasmisión del virus ...