Un shock económico sin precedentes en tiempos de paz


09-02-2021

Tras seis años de crecimiento de la economía española, el Covid-19 vino a cambiarlo todo. Hemos visto cómo el PIB descendía un 11% en 2020, al igual que se reducía un 14,6% el consumo final de los hogares. Por otro lado, tal y como avisa Funcas, las previsiones que hagamos deben interpretarse con cautela, pues están sujetas a un grado de incertidumbre inusualmente elevado por la evolución de la pandemia y la capacidad de gestión de los fondos europeos.

Más allá de su impacto sobre la vida de las personas, el Covid-19 ha asestado un duro golpe a la economía a nivel global. Ha destrozado todas las previsiones realizadas sobre 2020. La Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) lo ha denominado "shock económico sin precedentes en tiempos de paz". ...

Más allá de su

impacto sobre la vida de las personas, el Covid-19 ha asestado un duro golpe a la economía a nivel global. Ha destrozado todas las previsiones realizadas sobre 2020. La Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) lo ha denominado "shock económico sin precedentes en tiempos de paz".

La economía española cerró 2020 con una bajada del Producto Interior Bruto (PIB), que es el conjunto de todos los bienes y servicios finales producidos en España durante un año, nada menos que del 11%. Hay que destacar que 2019 había sido el sexto año consecutivo de crecimiento de la economía, tras la anterior crisis económica vivida, por lo que la pandemia ha dado un vuelco total a la situación. Esta organización vaticina que la economía española crecerá en 2021 un 6,7%.

De acuerdo con las previsiones presentadas el pasado 16 de diciembre por Funcas, la crisis tiene un impacto muy desigual sobre las CC AA. En ese sentido, Islas Baleares y Canarias son las que "cerrarán 2021 con el nivel de PIB más alejado al de 2019, año previo a la crisis provocada por el Covid-19. Así, la economía balear habrá caído en el período 2019-2021 un 12,9%, y la canaria, un 9,8%". En el extremo contrario; se sitúan Castilla-La Mancha, Navarra, Murcia y Extremadura, "todas ellas con caídas del PIB inferiores al 4% entre 2019 y 2021". Otras regiones, que son País Vasco, Aragón, La Rioja, Cantabria, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Andalucía y Galicia, también quedan mejor que la media, con retrocesos en el bienio que oscilan entre el 4,2% y el 5,8%. El resto, Cataluña, Asturias y Madrid, "estarán ligeramente por debajo de la media nacional, estimada en el -6,1%".

Los principales indicadores confirman que "el impacto de la crisis sobre cada comunidad autónoma está determinado, en gran parte, por el peso de cada sector dentro de su estructura productiva, en línea con los análisis realizados al comienzo de la pandemia". Sus analistas apuntan que los sectores más afectados han sido servicios como hostelería, transporte y cultura, y en menor medida comercio, debido a la casi desaparición del turismo internacional y las restricciones a la actividad y a la movilidad. Añaden que, en la industria, las ramas más castigadas al principio de la crisis fueron el automóvil y el textil y confección, aunque tras el confinamiento su recuperación fue muy rápida. Por el contrario, el sector primario y la industria agroalimentaria, además de los servicios de Administraciones Públicas, Sanidad y educación, apenas se han resentido.

En 2020, la comunidad más castigada fue Baleares, con una caída del PIB del 22%. El impacto fue igualmente severo en Canarias (-17,9%). Ambas son regiones para las que el turismo tiene una gran importancia. Madrid (-13,6%) y Cataluña (-13,5%) registraron recortes del PIB superiores a la media nacional. El nuestro es uno de los más acusados de entre los países desarrollados. En el resto de las CC AA el descenso del PIB será inferior a la media. Murcia será la comunidad menos afectada, con una caída del 7,3%, junto a Castilla-La Mancha y Extremadura, con tasas del -7,5% y del -7,9% respectivamente.

Desde Funcas avisan de que "las previsiones de 2021 deben interpretarse con cautela pues están sujetas a un grado de incertidumbre inusualmente elevado por la evolución de la pandemia y la capacidad de gestión de los fondos europeos". Suponiendo que durante el primer semestre de 2021 se vacune una proporción suficiente de la población como para que se puedan levantar las restricciones a la actividad económica y a la movilidad, "la recuperación será más palpable en la segunda mitad del año". Remarcan que "los sectores con mayor crecimiento serán los más castigados en 2020 debido a la recuperación de la actividad desde unos niveles extraordinariamente bajos". No obstante, "ese nivel de actividad aún será muy inferior al previo a la crisis". Lo mismo ocurrirá con la cifra de turistas, que crecerá de forma significativa pero aún estará muy por debajo del nivel de 2019.

En cuanto al mercado laboral, consideran que la caída del empleo, un -8,7% en 2020, ha sido limitada gracias a los ERTE o las prestaciones extraordinarias para autónomos. Tanto el descenso de la afiliación como el recurso a dichos esquemas reflejan el mismo patrón regional diferencial. Baleares y Canarias son las CC AA donde mayor ha sido el impacto sobre el empleo, tanto por la caída en el número de afiliados como en términos de empleo efectivo –excluyendo los trabajadores en situación de ERTE y los autónomos con prestación extraordinaria de la cifra total de afiliados–. Murcia, Extremadura y Castilla-La Mancha son las regiones donde el volumen de empleos afectados ha sido menor según ambos criterios. El empleo seguirá un perfil similar al del PIB.

En un reciente comunicado, del 15 de enero, Funcas informa de que el índice de precios de consumo (IPC), que mide la evolución del conjunto de precios de los bienes y servicios que consume la población residente en viviendas familiares en España, subió en diciembre un 0,2%, lo que elevó la tasa interanual de inflación tres décimas porcentuales hasta el -0,5%. Con el incremento en el último mes del año, la tasa media anual de 2020 quedó en el -0,3%. Los alimentos elaborados aumentaron su tasa de inflación, mientras que los no elaborados la redujeron hasta el 1,4%. Dentro de los servicios, destacó el descenso de la inflación en los paquetes turísticos nacionales, en los paquetes turísticos internacionales y en los vuelos internacionales.

Los productos energéticos se encarecieron, lo que elevó su tasa interanual de inflación, aunque siguió siendo negativa: -6,2%. La energía eléctrica situó su tasa en positivo (5,9%) tras 19 meses consecutivos en negativo. Así, pese a la subida de diciembre, la energía eléctrica fue, de media en el conjunto del año, un 9% más barata que en 2019. Como consecuencia de ello, el precio medio de la electricidad en 2020 fue el más bajo desde 2010. El repunte del precio del petróleo ha llevado a revisar la previsión de inflación para este año. La estimación para la tasa media anual sube del 0,8% al 1,2% y la tasa interanual esperada para diciembre de 2021 es ahora del 2%.

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