La continuidad asistencial con AP, el gran reto en el manejo de la incontinencia urinaria post-prostatectomía


07-10-2021

Manuel Esteban, presidente de la AEU, explica cómo debe ser la adaptación para la Atención Primaria del "protocolo, diagnóstico y tratamiento para la incontinencia urinaria post-prostatectomía"

Este jueves el presidente de la AEU, Manuel Esteban, ha impartido, en el marco de la 2ª Reunión Nacional Virtual del Grupo de Urología Femenina, Funcional y Urodinámica, una mesa redonda sobre la ...

Este jueves el presidente de la AEU, Manuel Esteban, ha impartido, en el marco de la 2ª Reunión Nacional Virtual del Grupo de Urología Femenina, Funcional y Urodinámica, una mesa redonda sobre la adaptación para la Atención Primaria, del "protocolo, diagnóstico y tratamiento para la incontinencia urinaria post-prostatectomía". Explica que el año pasado presentaron este protocolo, analizando dos tipos de ítems: "resultados de la encuesta sobre la incontinencia urinaria post-cirugía prostática y el protocolo de diagnóstico y tratamiento para la IU post-prostatectomía".

Así, señala Esteban, "pusimos en evidencia que 6 de cada 10 urólogos es consciente de que la incontinencia podría ser un efecto adverso asociado a la cirugía prostática, pero solo el 28% conoce su auténtica incidencia". Además, la encuesta concluyó que "8 de cada 10 pacientes presentan incontinencia urinaria tras una prostatectomía radical. Sin embargo, solo 3 de cada 10 pacientes es atendido en los servicios de urología". Por otro lado, el 80% de los urólogos considera necesario hacer un registro de pacientes con IU post quirúrgica.

En base a ello, añade, "emitimos un protocolo de diagnóstico y tratamiento donde analizamos cómo diagnosticar una incontinencia urinaria post prostatectomía con una historia clínica, una exploración física, y una serie de análisis, y consideramos también cuando sería necesario establecer un estudio dinámico para evaluar a esos pacientes".

De esta forma llegaron a la conclusión de que al año de la prostatectomía, todo paciente que siguiera presentando incontinencia "debería ser tratado con corrección quirúrgica". En suma, "se trata de un documento muy específico para los urólogos, teniendo en cuenta que la incontinencia urinaria es uno de los efectos secundarios que más afecta a la

calidad de vida de los pacientes sometidos a cirugía prostática, con una incidencia de entre el 4% y el 39,5%, dependiendo del tratamiento realizado".

En definitiva, "hablamos de una patología que puede ser frecuente o transitoria, pero de la que los médicos de AP tienen que tener conocimiento, una filosofía de colaboración y unos criterios de derivación que den continuidad a la atención que los urólogos hacen desde la especialidad. Por eso nos planteamos realizar una actualización sobre cómo aplica rel protocolo desde la Atención Primaria".

De la mano de tres reputados especialistas intentaron diseñar cómo ellos ven al paciente que les llega desde urología remitido después de una cirugía prostática y que presenta una incontinencia urinaria. "Para ellos hicimos un esquema sencillo sobre los pasos que debe seguir: una amannesis dirigida sobre cirugía e incontinencia, tipificar si existe componente de IU de urgencia y pasar el cuestionario validado, en caso de IU mixta o de urgencia es útil un diario miccional de 3 días y finalmente valorar la presencia de síntomas del tracto urinario inferior (tipo llenado, vaciado o postmicccionales)".

"Todo esto se aplicaría preguntando por tratamientos complementarios (radioterapia adyuvante), cuantificando la IU preguntando sobre el número y el tipo de absorbentes que utilizan, descartando la aparición de infecciones del tracto urinario, y por último, chequeando si estos pacientes están recibiendo otros fármacos que puedan afectar a la función del aparato urinario", expone el presidente de la AEU.

Hay que transmitirle al médico de AP, en este sentido, "que es un problema frecuente en la consultas, y que por tal motivo debe dar continuidad al cuidado de los pacientes derivados desde urología mediante una atención personalizada y multidisciplinar en la que debe colaborar el equipo de enfermería".

En definitiva, remacha Esteban, "hablamos de un documento apoyado por la bibliografía que el médico de familia puede consultar, y donde va a poder recibir la continuidad de los cuidados que se realizan en urología tras una cirugía prostática. Y si su empeoramiento lo requiere, ser de nuevo derivado a la consulta de urología junto con el documento que presentamos el año pasado".



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