"Debemos pasar de un establecimiento donde se dispensan medicamentos a un espacio de salud enfocado hacia las personas"


27-10-2021

¿Cómo ha evolucionado el papel del farmacéutico? ¿Hacia dónde se dirige la farmacia como espacio de salud? En a pie de calle, siempre en contacto directo con los profesionales del sector, buscamos respuestas a estas y otras preguntas clave.

Anna Font (Granollers, Barcelona) Anna nos recibe en la puerta de Olivet Farmàcia en Granollers. Coordinadora de las farmacias del Vallès Oriental, ha vivido la botica desde chica: "He crecido con ella. En ...

Anna Font (Granollers, Barcelona)

Anna nos recibe en la puerta de Olivet Farmàcia en Granollers. Coordinadora de las farmacias del Vallès Oriental, ha vivido la botica desde chica: "He crecido con ella. En los años 60 la farmacia abría sus puertas de la mano de mis padres. El barrio estaba naciendo con familias mayoritariamente andaluzas y, junto a la farmacia, iniciaban el camino que nos lleva hasta hoy".

Un barrio que ha ido acogiendo la multiculturalidad que hoy le caracteriza: "Tenemos un per­fil de cliente muy variado y multicultural con la riqueza que esto conlleva. Atendemos pacientes de edad avanzada, polimedicados, muchos de ellos un poco descompensados y con una gran dosis de miedo todavía por todo lo vivido". Una farmacia adaptada a los nuevos tiempos, pero aún queda camino por recorrer. "Si bien es cierto que se ha avanzado en cuanto al per­fil sanitario, también lo es que hay que seguir trabajando para sentirnos plenamente integrados en el sistema sanitario".

Y es que la crisis nos ha hecho replantearnos muchas cosas: "A raíz de esta experiencia me he planteado el signi­ficado de profesional sanitario, es decir, de estar al lado de los que sufren, de los más vulnerables, de los que padecen algún tipo de enfermedad". Esto es, se ha puesto en valor aún más si cabe la labor del farmacéutico en dar respuesta a las necesidades reales de los pacientes.

Y es que atender detrás del mostrador no es solo dispensar, es mucho más: es un trato cercano, es indicar el fármaco adecuado y su correcta utilización y es brindar un consejo profesional, entre otras. "Velamos por la efectividad y

seguridad de los medicamentos, y entendiendo que la efectividad de la farmacoterapia no solo depende de aspectos biológicos, sino que las emociones, creencias y conductas del paciente son también factores concomitantes".

Un farmacéutico humano que aporta día a día lo mejor de sí mismo. "Una sociedad medicalizada comporta el surgimiento de problemas de salud directamente relacionados con el uso de los fármacos, y ahí la ­figura del farmacéutico es clave", advierte Anna, y añade: "Es el que está debidamente formado en farmacia asistencial".

Una farmacia asistencial que vela por el bienestar de las personas. "Debemos pasar de un establecimiento donde se dispensan medicamentos a un espacio de salud enfocado hacia las personas en el cual, además, se puedan hallar otro tipo de productos o servicios". En de­finitiva, un farmacéutico integral que participe en equipos multidisciplinares orientados en mejorar la calidad de los ciudadanos. "El farmacéutico debe valorar todos los aspectos que afectan a la vida del paciente como la farmacoterapia, pero también debe descubrir las causas para aportar soluciones que mejoren su bienestar", asegura Anna, y concluye: "Para ello es imprescindible el abordaje integral de la persona que acude a nosotros en busca de soluciones y por eso debemos estar formándonos continuamente en distintas áreas".

En cuanto al sector ¿cuál es el balance de los últimos años? "Tengo la sensación de que en demasiadas ocasiones hoy los farmacéuticos competimos entre nosotros, no entiendo bien con qué ­ fin, cuando, según mi opinión, deberíamos aunar fuerzas y estrategias para conseguir la excelencia profesional y el lugar que nos corresponde como integrantes en forma plena del sistema sanitario".

Toda una reivindicación que se une a una mayor visibilización de cara a la administración pública: "Hemos demostrado con creces que estamos al pie del cañón y que hacemos el trabajo bien hecho y con gran profesionalidad. Prueba de ello son participaciones en servicios como el JoDIC o el PDCCR, por citar algunos". Anna se de­fine como farmacéutica asistencial: "Los pacientes necesitan un profesional sensible, humano y equilibrado que asuma y comparta responsabilidades con los medicamentos que necesita. Somos pieza clave para el mantenimiento de este sistema sanitario, que está plenamente en crisis en estos momentos".



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