Dientes sanos con la ayuda del farmacéutico


26-11-2021

La mayoría de las enfermedades bucodentales tienen su origen en la acumulación sobre dientes y encías de diferentes tipos de sustancias que, con el tiempo, acaban dañando unos u otras.

El proceso de acumulación es progresivo, y en cada estadio varían los componentes acumulados, así como sus efectos sobre la salud dental y la di­ficultad de su eliminación. Al entrar en contacto con la saliva, en pocos minutos se forma sobre el esmalte de los dientes la película adquirida. Está ...

El proceso de acumulación es progresivo, y en cada estadio varían los componentes acumulados, así como sus efectos sobre la salud dental y la di­ficultad de su eliminación. Al entrar en contacto con la saliva, en pocos minutos se forma sobre el esmalte de los dientes la película adquirida. Está formada por glicoproteínas de la saliva, y no contiene células ni bacterias. Su función es servir de barrera protectora frente a los ácidos que dañan el esmalte y provocan la caries. No obstante, la película adquirida tiene un inconveniente: es un buen lugar para que habiten las bacterias que acaban por formar la placa bacteriana. Se adhiere con fuerza a los dientes, las encías, la lengua y cualquier otra super­ficie de la boca. Su composición es similar a la de la materia alba, aunque se diferencia de ésta en varios aspectos fundamentales.

Mientras que la materia alba es blanca, se ve a simple vista, incluye restos de comida y se elimina simplemente con agua, la placa bacteriana es incolora y no se ve a simple vista, no suele contener restos de comida, pero para eliminarla, es necesario cepillarse los dientes y utilizar seda dental, ya que no desaparece con un simple enjuague.

El proceso de creación de la placa bacteriana es el siguiente: al cabo de pocas horas de la formación de la película adquirida, las bacterias empiezan a colonizarla. Muchas de ellas se eliminan con el propio flujo de la saliva, pero otras logran adherirse fuertemente al diente. A continuación, las bacterias adheridas empiezan a multiplicarse para formar colonias cada vez mayores.

La vida de las bacterias sobre los dientes ocasiona la formación de la llamada matriz intermicrobiana, cuyos componentes proceden de los microorganismos de la placa, la saliva y de los

fluidos del surco gingival y se acumula entre las bacterias, favoreciendo su metabolismo al servirles de alimento o proporcionarles anclaje. Cuando dentro de la placa bacteriana se acumulan depósitos minerales (sales de calcio y fosfato), tenemos lo que se denomina sarro, tártaro o cálculo dental.

El objetivo principal de la higiene bucodental será el control de la placa bacteriana, responsable última de la mayoría de afecciones de los dientes. Además, la utilización generalizada de flúor en dentífricos y colutorios contribuye a fortalecer el esmalte y protegerlo del ataque de los ácidos. Los principales medios para el control de la placa son los mecánicos (cepillado y seda dental), pero existen también medios químicos suplementarios.

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