Los Rico Nestares, una familia farmacéutica de referencia


29-11-2021

La suya es una familia referente en Málaga. Aunque de tradición farmacéutica reciente, sus miembros son allí toda una institución. Cristina Rico Nestares, titular de la farmacia de Puerta del Mar, ubicada en la céntrica calle Salina, nos cuenta que sus padres, Gonzalo Rico Jiménez y Concepción Nestares García-Trevijano, que ya tienen más de 80 años, son los primeros farmacéuticos de su linaje.

Actualmente, los cuatro hermanos Rico Nestares, hijos de Gonzalo Rico Jiménez y Concepción Nestares García-Trevijano, son farmacéuticos, "todos vocacionales", y tienen cada uno su propia farmacia en Málaga. A pesar de estar en la misma cuidad, no tienen nada que ver en cuanto a tipología y características. Cristina, que es ...

Actualmente, los cuatro hermanos Rico Nestares, hijos de Gonzalo Rico Jiménez y Concepción Nestares García-Trevijano, son farmacéuticos, "todos vocacionales", y tienen cada uno su propia farmacia en Málaga. A pesar de estar en la misma cuidad, no tienen nada que ver en cuanto a tipología y características. Cristina, que es la tercera de los cuatro, compró la de su madre. Su hermano pequeño, la de su padre.

En el caso de Cristina, tiene un laboratorio y formula a terceros. En esa parte se complementa con las farmacias de sus hermanos, porque ella dispone de sala blanca. Los cuatro son técnicos ortopédicos y poseen taller de ortopedia. Ya tiene dos sobrinos farmacéuticos y su hija mayor parece que quiere estudiar la carrera. En la familia, hay más de una veintena de primos farmacéuticos. Una reunión familiar casi se podría convertir en un congreso farmacéutico.

Pioneros

Cristina señala que sus padres están jubilados, puesto que tienen más de 80 años, pero siguen dándoles consejos. Antes de comprar la farmacia de su madre, empezó a trabajar con ella. "Me dejaba plena libertad para que me equivocara", afirma. Si bien, le recordaba que "esto no se vende", le advertía que "esto no tendrá futuro" o le recomendaba que prestara atención a algo porque "sería interesante, a lo mejor, trabajarlo". Siempre les han sugerido que vayan a los congresos para enterarse de las tendencias y abrirse al resto de Europa para saber por dónde van las cosas. Gonzalo Rico Jiménez y Concepción Nestares García-Trevijano siempre han sido unos "pioneros" y se mantienen al tanto de todas las novedades que se dan en el sector. Asegura que "los farmacéuticos son una profesión que nunca se jubila".

Relata que sus progenitores se

conocieron en Granada, en las clases de la facultad. Los dos estudiaban Farmacia. Se casaron y pusieron su primera farmacia en Málaga, primero él y luego ella otra. Cristina remarca que son los dos primeros farmacéuticos en la familia. Por ninguno de los dos lados había farmacéuticos antes. Después, de los ocho hermanos de su madre, otros tres más pequeños sí hicieron Farmacia. ¿Cómo han notado la evolución de la profesión, desde que irían a la rebotica desde pequeñitos, a través de la historia de su familia? "Nos hemos criado en la farmacia. Yo recuerdo la farmacia ordenada en estanterías y por laboratorios, en vez de por orden alfabético", comenta. Rememora cómo marcaban con un clip los medicamentos para saber cuándo tenían que pedir más, para tener hasta un aviso sobre las fechas de caducidad. Como no tenían ordenadores, los códigos se apuntaban a mano. En un momento dado, llegó el datáfono para cobrar. Más tarde, los ordenadores y las cajoneras. Se acuerda de cuando pasaron de estanterías metálicas a las primeras cajoneras, que las trajeron de Alemania y que suponían toda una revolución. Asegura que la gente iba a ver las cajoneras de su madre, que estaban fabricadas a medida.




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