Experiencias satisfactorias en la dispensación de medicamentos hospitalarios en farmacia comunitaria

Andalucía, Cantabria y Valencia ya han probado sistemas que agilizan la dispensación y evitan largos desplazamientos a los pacientes. En Portugal, la Operación Luz Verde nacida a raíz de la pandemia ha agilizado el suministro y puesto en valor la intervención farmacéutica.

Es una de las reclamaciones más comunes por parte del colectivo en España: que los medicamentos de ámbito hospitalario puedan ser dispensados por la farmacia comunitaria. Aunque todavía no hay una legislación homogénea al respecto, hay experiencias que marcan un precedente al respecto. Es el caso de las experiencias de Andalucía, ...

Es una de las reclamaciones más comunes por parte del colectivo en España: que los medicamentos de ámbito hospitalario puedan ser dispensados por la farmacia comunitaria. Aunque todavía no hay una legislación homogénea al respecto, hay experiencias que marcan un precedente al respecto.

Es el caso de las experiencias de Andalucía, Cantabria y Valencia que, sumadas a la del país vecino, Portugal, han servido para poner en contexto la situación en este servicio farmacéutico del que se ha debatido este viernes en la mesa redonda `Dispensación colaborativa en farmacia comunitaria de medicamentos de ámbito hospitalario´.

Esta ha sido moderada por Fernando Mud Castelló, doctor en Farmacia, farmacéutico comunitario en Ondara (Alicante), tesorero de la Junta Directiva de SEFAC y de la Fundación SEFAC en el marco del X Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios y III Reunión Internacional de Farmacéuticos Comunitarios, organizado por la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC).

El caso cántabro ofrece una libertad total al paciente para que elija en qué farmacia comunitaria quiere recibir su medicación. De igual manera, la farmacia no está obligada a sumarse a este programa, que es totalmente voluntario. Así, ha explicado Ana Bedialauneta Prendes, farmacéutica comunitaria en Santander y presidenta de SEFAC Cantabria, el servicio de Farmacia Hospitalaria envía el medicamento solicitado a través de un distribuidor.

El siguiente paso es contactar al paciente para la recogida. Es cuando podrá acudir a la farmacia para recoger la medicación previa identificación con la tarjeta sanitaria. Solo en el caso de que los pacientes sean "frágiles o especialmente vulnerables", el programa contempla la entrega a domicilio. No obstante, si tras siete días el paciente no ha ido a recoger su medicación, se notifica a Farmacia Hospitalaria, quien decidirá qué hacer al respecto.

Bedialauneta ha calificado esta experiencia como "pionera" al ser la primera vez que los pacientes pasan de recoger medicamentos en Farmacia Hospitalaria a hacerlo en Comunitaria. Si bien ha dejado claro que no quieren dar la imagen de ser un "servicio de mensajería", el balance hasta el momento es "positivo", aunque ha reclamado que se dé "continuidad y extensión" a este servicio, y que también se mejoren "los protocolos de actuación". Es decir, que estos contemplen una formación conjunta entre farmacéuticos y profesionales sanitarios.

"La dispensación, que no la entrega de medicamentos, ha sido una reivindicación largamente pedida por los farmacéuticos comunitarios", ha recordado. Además, para Bedialauneta el paciente "debe recibir" una atención personalizada para adaptarse a sus condiciones particulares.

Por parte andaluza, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cádiz y vicepresidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF), Ernesto Cervilla Lozano, ha hablado del programa de colaboración farmacéutica para la entrega de medicamentos hospitalarios a los pacientes a través de las farmacias comunitarias andaluzas, de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).

El proyecto se basó en una plataforma que buscaba cumplir tres objetivos. Por un lado, la "trazabilidad perfecta" del medicamento; seguido de una conexión "directa" entre Hospitalaria y Comunitaria que fuera "lo más cómoda" posible. Y además, para facilitar el trabajo con pacientes externos.

Esto ha permitido solucionar algunos cuellos de botella provocados por la fragmentación en el panorama andaluz. Como cada colegio de farmacéuticos planteaba el proyecto de una manera, se unificaron los criterios bajo el paraguas del CACOF. "Lo ideal de esto es que se lidere por una institución que los represente a todos", ha explicado, a la vez que ha añadido la relación constante con distribuidores y farmacéuticos hospitalarios.

La visión de la Farmacia Hospitalaria

El Hospital La Fe de Valencia cuenta desde octubre de 2020 con un programa relacionado con la dispensación de medicamentos en farmacia comunitaria. Sobre él ha hablado Emilio Monte Boquet, jefe de sección del servicio de Farmacia del Hospital Universitario y Politécnico La Fe (Valencia).

Basado en alianzas "estratégicas" con empresas de distribución, en él participan tanto representantes de Hospitalaria, como Comunitaria como de la Dirección General de Farmacia del hospital, además de distribuidores y un coordinador.

A través de un algoritmo, se oferta este servicio desde Farmacia Hospitalaria al paciente, que puede elegir voluntariamente si lo quiere o no. Al aceptar, elige la farmacia donde recogerá su medicación, o bien si la entrega se realiza a domicilio. En este sentido, el programa valenciano se caracteriza por su pulcritud en temas de confidencialidad. "Sobre todo en patologías muy estigmatizantes", ha señalado Monte.

De hecho, el paciente tiene que dar su consentimiento al trato de sus datos personales antes de comenzar a utilizar este servicio. La farmacia comunitaria, como en los casos andaluz y cántabro, puede elegir si se adhiere al programa.

Otro punto a destacar es la obligación de registrar en la historia del paciente "toda la actividad" de este servicio. En cualquier caso, los encargados de distribuir su medicación nunca podrán saber los datos personales del paciente, ya que el medicamento viene tapado por una caja sin más información que el código de referencia del fármaco.

Por último, ha señalado que desde el inicio del programa con farmacia comunitaria el pasado 14 de abril de 2021, se han incorporado a 3.186 pacientes de los cuales 456 han recogido en este tipo de establecimientos. De ese total, 396 (el 87%) eligieron recoger su medicación en oficinas de farmacia, y tan solo 60 personas (13%) los recibieron en su domicilio.

Lejos de ser una manera de liberar trabajo a los profesionales, Monte ha querido concluir con un mensaje aclarador: "hay quien piensa que este fue un sistema para quitarnos pacientes, pero es al revés: da muchísimo más trabajo".

La experiencia de Portugal

En Portugal actualmente se desarrollan dos programas de dispensación de medicamentos a farmacia comunitaria: son el `Farma2Care´ y la `Operación Luz Verde´ (Operação Luz Verde), que suceden al primer proyecto realizado, el piloto TARV, que concluyó en febrero de 2021.

Carlos Mauricio Barbosa, doctor en Farmacia, profesor de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Oporto (Portugal) y ex Bastonário da Ordem dos Farmacêuticos de Portugal, ha desgranado cada uno de ellos.

Sobre TARV, un programa dedicado a la dispensación de medicamentos antirretrovirales, tuvo su origen en Oporto. Los resultados permitieron reducir el tiempo de desplazamiento, de 46 a 12 minutos; los tiempos de espera, de 16 a 4,5 minutos y provocaron un aumento de desplazamientos a pie, de 37 a 79. Además, mejoró la calidad de vida y la adherencia a la terapia.

En cuanto a Farma2Care, impulsado por el Hospital San Juan (São João) de Oporto, consiste en la dispensación de medicamentos hospitalarios exclusivos en farmacias comunitarias. Como objetivos, la mejora de la calidad y la atención al paciente, entre otros. Llama la atención en este caso que el stock siempre sale desde el hospital, mientras que la farmacia comunitaria dispensa y la distribución depende de la industria.

Por último, la Operación Luz Verde surgió fruto de la pandemia con el fin de reducir desplazamientos de los pacientes de hospitales (en especial los que trabajaban con Covid-19); reducir los circuitos y valorar la intervención farmacéutica.

De tal forma, los farmacéuticos portugueses elaboraron varias vías para que el paciente se sumara a este servicio. A día de hoy, puede contactar a su farmacia, al hospital, a su asociación de pacientes o llamar a la línea 1400, conocida como Servicio de Asistencia Farmacéutica (SAF). Hasta marzo de 2021 se han recibido 240.768 llamadas.

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