Malas influencias en RRSS contra un uso correcto de los antibióticos

Amoxicilina, azitromicina y ciprofloxacino son los antibióticos que mayores referencias tienen en la conversación en redes sociales.

La conversación sobre antibióticos en Redes Sociales gira en torno a las siguientes temáticas principalmente: antibióticos sin receta (65%) recomendaciones sobre estos medicamentos en Redes Sociales (15%) mal uso de los antibióticos (14%) y automedicación (5%). Esta es una de las principales conclusiones del informe "Conversaciones y desinformación sobre antibióticos ...

La conversación sobre antibióticos en Redes Sociales gira en torno a las siguientes temáticas principalmente: antibióticos sin receta (65%) recomendaciones sobre estos medicamentos en Redes Sociales (15%) mal uso de los antibióticos (14%) y automedicación (5%). Esta es una de las principales conclusiones del informe "Conversaciones y desinformación sobre antibióticos en Redes Sociales" elaborado por el Consejo de General de Farmacéuticos y el Instituto #SaludsinBulos, con la tecnología social intelligence de Atribus, mediante la cual se han analizado durante 6 meses más de 45.000 conversaciones en torno a los antibióticos.

Según los datos recogidos en el informe, la mayoría de las conversaciones demuestran un gran desconocimiento sobre el uso de antibióticos y solicitan respuestas a sus dudas o quejas en redes de forma inmediata. La mayor parte de estas cuestiones están vinculadas a la necesidad de conseguir un antibiótico determinado sin receta y muchas quejas tienen relación con la necesidad de ir a urgencias para conseguir la prescripción. Se registran también denuncias en digital por la violencia hacia los farmacéuticos que no dispensan antibióticos sin receta médica.

En cuanto a los antibióticos que mayores referencias tienen en la conversación se sitúan la amoxicilina (40%), azitromicina (34%) y ciprofloxacino (10%). Destaca también que se habla 20 veces más de principios activos que de marcas comerciales de antibióticos.

Twitter es la red social en la que, de forma preponderante, se producen las conversaciones (92%), sobre todo por parte de hombres (52,36%) y mujeres (47,63%) de edades comprendidas entre 18 y 24 años.

Por otra parte, los profesionales sanitarios que divulgan en redes sociales advierten en algunas de estas conversaciones sobre creencias equivocadas que derivan en resistencias a las bacterias, como que los antibióticos curan infecciones provocadas por virus. También alertan sobre el daño que hacen las recomendaciones personales de influencers populares. Estos personajes, procedentes del mundo de la moda y belleza, recomiendan antibióticos con usos para los que no están indicados, sin control médico.

"Las influencers de belleza, con millones de seguidores, que recomiendan antibióticos para el acné, por ejemplo, e indican remedios caseros constituyen un grave peligro para la salud de todos. Influyen de forma muy negativa en el buen uso de los antibióticos, difundiendo mucha desinformación", alerta Carlos Mateos, coordinador de #SaludsinBulos.

"El grave problema de salud pública que supone las resistencias antimicrobianas requiere del compromiso de todos para combatir tanto el mal uso de los antibióticos como la desinformación existente. Y para ello, hay que estar en la conversación en Redes Sociales y responder de forma clara, con conocimiento y rápida por parte de los profesionales sanitarios", comenta Iván Espada, responsable del Área de Información de Medicamentos del Consejo General de Farmacéuticos.

Para finalizar, en las conclusiones del informe, sus autores recomiendan fomentar la "presencia de instituciones, medios de comunicación y lideres de opinión en la generación de contenidos sanitarios sobre el uso responsable de antibióticos".

Nuestros Podcasts
Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.