Actividad física: beneficios, recomendaciones y pautas de hidratación

Por Lidia Barrajón Blanco, farmacéutica-ortopeda, coach personal y nutricional.

12/05/2023

Dedicamos una gran parte de nuestra labor diaria en la farmacia a prescribir Salud. Somos capaces de crear consciencia, educar y empoderar a las personas que solicitan nuestro consejo, pero, concretamente, en relación a la actividad física: ¿Qué peso le damos en nuestro consejo farmacéutico? ¿Alentamos a realizarla exponiendo sus ...

Dedicamos una gran parte de nuestra labor diaria en la farmacia a prescribir Salud. Somos capaces de crear consciencia, educar y empoderar a las personas que solicitan nuestro consejo, pero, concretamente, en relación a la actividad física: ¿Qué peso le damos en nuestro consejo farmacéutico? ¿Alentamos a realizarla exponiendo sus grandes beneficios? ¿Sabemos cuáles son las recomendaciones?.

La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. De manera que, la práctica deportiva, caminar, montar en bicicleta o realizar actividades recreativas, entre otras, son consideradas actividad física. La práctica físico-deportiva nos aporta beneficios para la salud física y, además, existe suficiente evidencia teórica sobre sus beneficios en variables emocionales y capacidades cognitivas, aumentando la longevidad de nuestro cerebro.

Las recomendaciones en tiempo, intensidad y tipo de actividad física que nos permiten obtener dichos beneficios, varían en función de la etapa vital (rango de edad, situación de embarazo y postparto), si existe alguna enfermedad crónica o alguna discapacidad. Asimismo, nutrición y deporte van unidos, pues la práctica físico-deportiva requiere de unas mayores necesidades energéticas, más cantidad de vitaminas y minerales y una adecuada hidratación. De hecho, la hidratación en el deporte constituye un pilar fundamental para alcanzar un óptimo rendimiento y evitar los problemas de salud que puede acarrear una posible deshidratación, y esto es algo de lo que podemos informar desde la farmacia.

Beneficios de la actividad física

Para la salud física

La práctica de actividad física reporta beneficios en la adiposidad, la sensibilidad a la insulina, el control glucémico, la presión arterial y la funcionalidad del sistema inmune, por lo que resulta un factor de protección frente a enfermedades cardiovasculares, metabólicas, obesidad y algunos tipos de cáncer (mama, endometrio y colon, entre otros). Asimismo, sabemos que la escasa actividad física y el aumento de la adiposidad son fuertes predictores de muerte prematura.

Por otro lado, en cuanto a la densidad ósea, los programas de ejercicio regular adquieren especial importancia en mujeres con osteopenia en la etapa de posmenopausia temprana, ya que pueden mejorar la fuerza y la resistencia, además de reducir la pérdida ósea y el dolor de espalda.

Para la salud mental

La actividad física es una gran aliada en el tratamiento del estrés, ansiedad y depresión, ya que produce liberación de endorfinas que actúan directamente sobre el cerebro, produciendo relajación, analgesia, sedación y sensación de bienestar. Asimismo, el ejercicio regular estimula la liberación de dopamina y serotonina, mejorando el estado de ánimo. También es capaz de aumentar la autoconfianza, la autoestima y las habilidades sociales.

Igualmente, es destacable su papel preventivo de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia y la enfermedad de Alzhéimer, y su capacidad de mejorar la eficiencia en el caminar en personas de edad avanzada que sufren demencia. Las mejoras que produce la actividad física en las funciones cognitivas se deben a la producción de cambios estructurales en el cerebro (principalmente en hipocampo y corteza prefrontal) y por aumentar su oxigenación.

Para leer el artículo completo haz clic en el PDF adjunto

Nuestros Podcasts
Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.