Nuevos ingredientes en las fórmulas infantiles

Por Antonio Gázquez y Elvira Larqué. Departamento de fisiología (Universidad de Murcia) – Sociedad Española de Nutrición (SEÑ).

10/08/2023

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva y a demanda durante los seis primeros meses de vida debido a los numerosos beneficios para la salud y el desarrollo del bebé que ésta presenta, como son su alto valor nutricional y la protección contra enfermedades. A ...

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva y a demanda durante los seis primeros meses de vida debido a los numerosos beneficios para la salud y el desarrollo del bebé que ésta presenta, como son su alto valor nutricional y la protección contra enfermedades. A partir de seis meses de edad, los niños deben empezar a comer alimentos complementarios, junto con la leche materna, hasta aproximadamente los dos años de vida. No obstante, son muchos los factores que pueden hacer que sea necesario utilizar una fórmula infantil, ya sea como apoyo a la lactancia materna (lactancia mixta) o como único tipo de alimentación del niño/a: escasa producción de leche, enfermedad materna o del bebé, nacimiento prematuro, disponibilidad de tiempo de la madre, conciliación laboral, etc.

En los últimos años, la elaboración de leches infantiles ha sufrido una gran revolución, tanto tecnológica como de investigación, mejorando la calidad y digestibilidad de las fórmulas fabricadas y acercándolas cada vez más a la composición de la leche materna. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) regula la composición en macronutrientes (grasa, hidratos de carbono y proteínas), vitaminas y minerales, entre otros, que deben tener las fórmulas infantiles. No obstante, hay una serie de compuestos y componentes bioactivos en la leche humana que han sido objeto de numerosos estudios de investigación en los últimos años para su incorporación a las fórmulas infantiles. Algunos de estos nuevos compuestos o ingredientes están ya en el mercado y determinan las diferencias entre unas fórmulas infantiles y otras. Entre ellos, destacan los siguientes:

Prebióticos

Son compuestos no digeribles (fibra) presentes en los alimentos que sirven de nutrientes para la microbiota intestinal, contribuyendo así al crecimiento de bacterias beneficiosas y al desarrollo del sistema digestivo e inmune del recién nacido, reduciendo la aparición de infecciones y de asma y mejorando la consistencia de las heces. Podemos distinguir aquellos que son de cadena corta o galactooligosacáridos (GOS) y de cadena larga o fructooligosacáridos (FOS). Se suelen añadir a las fórmulas infantiles en proporción GOS/FOS 9:1 (máximo 0.8 g/100 ml). Estos compuestos intentan imitar el gran aporte y función de los oligosacáridos de la leche materna (HMOs por sus siglas en inglés), aunque son compuestos estructuralmente muy diferentes.

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Autor: IM Farmacias
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