Fragilidad en el paciente sénior: suplementación y coaching

Por Lidia Barrajón, farmacéutica-ortopeda, coach personal y nutricional.

05/03/2024

En 2030 se espera que, aproximadamente, el 25% de la población española tenga 65 años o más. El aumento del envejecimiento provoca importantes cambios en nuestra sociedad y, particularmente, implica un gran desafío en nuestro sistema de salud. Y es que el aumento de la esperanza de vida produce un incremento ...

En 2030 se espera que, aproximadamente, el 25% de la población española tenga 65 años o más. El aumento del envejecimiento provoca importantes cambios en nuestra sociedad y, particularmente, implica un gran desafío en nuestro sistema de salud.

Y es que el aumento de la esperanza de vida produce un incremento de la prevalencia de síndromes geriátricos incapacitantes como la fragilidad. Esto ha hecho que existan diferentes líneas de investigación para encontrar fármacos con los que tratar la fragilidad, pero los resultados aún no son concluyentes. Los mayores avances tienen que ver con los beneficios que aporta el binomio formado por alimentación y actividad física.

El adulto mayor o paciente sénior va a presentar obstáculos o limitaciones para llevar a cabo una alimentación adecuada, por lo que existe un mayor riesgo de déficit nutricional y una necesidad de suplementación. Además, el coaching puede ofrecer una herramienta de concienciación sobre qué aspectos pueden mejorar cada uno de los pacientes para lograr un envejecimiento activo y saludable.

No podemos olvidar que la experiencia de envejecer puede ser muy diferente según las características de la persona, los factores sociodemográficos y sus hábitos de vida. Con lo cual, como farmacéuticos y en la farmacia, tenemos la oportunidad de alentar a mejorar la salud geriátrica de nuestros pacientes.

Fragilidad

¿Qué es?

Es la pérdida de la homeostasis y la reducción de la capacidad del organismo para enfrentar el estrés. De manera concisa, se puede decir que los tres procesos fisiológicos promotores de la fragilidad son: el estado proinflamatorio, la disminución de la regulación neuroendocrina y la sarcopenia, todos ellos a su vez interconectados.

Consecuencias

Todo ello implica un aumento del riesgo de incapacidad, una pérdida de la resistencia y una mayor vulnerabilidad a eventos adversos (caídas, enfermedades agudas, dependencia, entre otros), con aumento de morbilidad y mortalidad.

Diagnóstico

Se puede llevar a cabo a través de los criterios propuestos por Fried et al.:

1. Pérdida de peso no intencionada (4,5 kg o más, al año).

2. Sentimiento de agotamiento general.

3.Debilidad (con fuerza de agarre muy baja).

4. Velocidad al caminar lenta.

5. Bajo nivel de actividad física (menor de 400 calorías a la semana).

La persona se considera frágil cuando presenta tres o más de estos criterios. Otro dato a tener en cuenta es que la prevalencia de la fragilidad es mayor en mujeres y en pacientes con diabetes tipo 2 (por el estrés oxidativo asociado a esta enfermedad). La coexistencia de fragilidad y diabetes tipo 2 implica un alto riesgo de incapacidad, por lo que su diagnóstico debe ser una prioridad en este grupo de pacientes.

Para leer el artículo completo haz clic en el PDF adjunto

Autor: IM Farmacias
Nuestros Podcasts