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Beatriz Ferrón (Ceuta) Beatriz pertenece a una familia de sanitarios. Su padre era médico, pero ella es la primera boticaria de su casa. “Empecé como farmacéutica adjunta. A los seis años compré, junto a un compañero, mi oficina de farmacia mediante unaCB.Unaformanohabitual deempezar, pero que a mí me ha dado muchas satisfacciones”, recuerda. ¿Qué teofrece la farmacia? “Algoque para mí es esencial: el poder cuidar de la salud de las personas”. Y así lo hace Beatriz día a día en su oficina de farmacia de barrio, un barrio que, además, es bastante deprimido y pobre: “Se encuentra aislado del resto de la ciudad, lo que hace que mis clientes sean fieles”. ¿Qué es lo que más demandan? “Sobre todo, atención farmacéutica en las dispensaciones, por lo que durante la pandemia hemos tenido que reforzarmuchísimo este trabajoparahacer llegar a todos desde la higiene de manos hasta el uso demascarilla, pasando por el apoyo a los mayores aislados y nuestra contribución en las campañas de vacunación”. Una labor que no está pagada... “La oficina de farmacia ha demostrado una vez más que llegamás y mejor a los pacientes, siendoun eslabón imprescindible en la cadena sanitaria”. Y todo ello a través de un modelo cambiante. “Desde que yo empecé hasta ahora ha experimentado una evolución en positivo”, se sincera, y añade: “Antes se basaba únicamente en la dispensación, hoy eso ya no existe”. ¿Hacia dónde se encamina la farmacia del futuro? “A incorporarmás servicios ydemayor calidad, estamos formados para ello”. ¿Deben ser remunerados? “Sí, por dos razones: la primera, porque como cualquier otro trabajo se debería depagar, y, segundaporque loqueesgratisnose valora”. ¿Cuál es tu opinión sobre los recortes? “Como siempre ocurre, ponen el foco de forma equivocadaennosotros, quenosomos el origen del gasto farmacéutico”. Un futuro lleno de esperanza, pero también de desafíos: “Lo veo difícil, pero también ilusionante. Estamos en un momentode cambioyeneste sentidoseráclave el posicionamientoque tome laprofesióndentro de la sanidad”. Anna de la Rubia (Ceuta) Nuestra siguiente entrevistada comenzó a trabajar en la profesión hace casi 10 años ocupandounavacantepor jubilación: “Lafarmacia es de origen familiar. La titular para entonces era mi abuela Avelina, y cuando falleció hace cinco años, aproximadamente, pasé aocupar su lugar como titular de la FarmaciaNieto”. ¿Cómo vives la profesión? “Con muchísimo entusiasmo. Me encanta ver cómo se pueden generar muchos sectores desde una pequeña empresa que poco a poco va creciendo, y así llegaraalcanzaradiferentes tiposdeclientescon diferentesnecesidades”. Sinduda, laboticaesun compendio de conocimientos, experiencia y una vocación total. La farmaciadeAnna es una farmaciadepaso, por loqueatiendeapacientes de todo tipo: “Tenemosdosperfilesdepacientes mayoritarios: por un lado, personas de edadmedia-altaquesonconsumidoresdemedicamentos y, por otro lado, clientes de edadmedia-bajaque solicitan sobre todo parafarmacia”. Una farmacia esencial, prioritaria y absolutamente accesible para la población: “Ofrecemos un servicio básico y fundamental, y eso la sociedad lo sabe”. Tanto es así que la farmacia crece a un ritmo acelerado “debido, en parte, a que ofrecemos muchos servicios”. ¿Cómo se vivió desde la ciudad autónoma la pandemia? “Experimentamos una alta demanda de productos de parafarmacia, incluso más que de medicamentos”. Tras el confinamiento, ¿vuelta a la normalidad? “Sí, excepto el aumento de ventas de productos anti-Covid que anteriormente no tenían cabida casi en la botica, como es el caso de lasmascarillas o los geles hidroalcohólicos”. ¿Hacia dónde se dirige la farmacia? “Creo que está abriéndose paso hacia la industria de la cosméticay laparafarmacia. Un futuroquepersonalmentecreoque llegaráaserobligatorio, ya que cadavez sonmás las personas que solicitan consejo farmacéuticoenestasáreas”. Claroestá, sin olvidar el medicamento como eje central de la farmacia: “Somos profesionales del sector del medicamento, cuidamos de la salud de los clientes en el mostrador de unamanera directa y cercana, y lo hacemos con una base más que aprobada y respaldada”. ¿Remuneración de servicios, sí o no? “Algunos no, comoporejemplo latomadetensión, porque es un servicio esencial; pero otros sí, como son los SPDs, porque lamayoría de las personas que están asociadas a este servicio son de avanzada edad y muchas veces dependientes”. Con todo, Anna afronta los próximos años con positividad: “Si seguimos en esta línea, podríamos posicionarnos en muchos sectores (como, por ejemplo, la venta online) que están en auge y creciendo en las farmacias”. Escanea el código QR para saber más sobre Beatriz

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