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el farmacéutico | 12 César Zapico (Asturias) Con casi 22.000habitantes, Cangas del Narcea se sitúaenel corazónde ladenominadaPuerta de Asturias. Hasta allí nos trasladamos para conocer la historia de César, un entusiasta farmacéuticoquecomenzóa trabajar en labotica de su madre en Villaseca de Laciana, León. “A los seismeses de estar allí me comunicaron que se vendía la farmacia en la que estoy actualmente, y no me lo pensé dos veces ¡La compré en enero de 2017!”. César es un boticario que vive intensamente su profesión. “El trato con los pacientes, la cercanía que permite nuestra labor... ¡Todo es muy gratificante!”. Su farmacia es referente en la zona deCangas, pues está cerca del hospital comarcal y del centrode salud. “Si antesde lapandemiaveíael rol esencial quedesarrollan las farmacias, ahora lotengomás claroaún. Las consultas telefónicas a los pacientes en los centros de salud están saturadas, y para que el paciente no quede en el olvido, la única salida es la farmacia”. Una farmacia cada vez más asistencial, pero también una farmacia que no prescinde de su núcleo central: el medicamento. “Aunque ahora sigamos teniendo la fuerza del medicamento, se han diversificadomucho los servicios relacionados con la salud como pueden ser nutrición, ortopedia o análisis capilar, entre otros”. Encuantoalmodelo tradicional, ¿seperpetúa? “Creo que el modelo actual es mejor, pero tenemos limitaciones de legislaciónqueafectana la evolución de nuestro negocio”, responde. Se tiende a la implementaciónde los servicios complementarios, “sinolvidarquenuestro fuerte es el medicamento”, asegura César, y añade: “No creo que dichos servicios sean el futuro de la farmacia, aunque pueden ayudar a que el pacienteencuentremás serviciosenbeneficiode susalud”. ¿Debenser remuneradosogratuitos? “Por desgracia, en la sociedaden laque vivimos, las cosas que no se pagan no se valoran”. Una farmacia que sale fortalecida de su gestión de la pandemia, pero también un sector que ha sido objeto de los recortes. “Yo no lo he vivido como titular, pero los recortes de 2011hicieronmuchodaño, y las ventas bajaron muchísimo”, asegura el boticariodeCangas del Narcea, y concluye: “El Principado de Asturias, en estos momentos, está cumpliendo con las fechas de los pagos, y eso nos está ayudando a los que estamos empezando”. Clara y Cristina Braña (Asturias) Clara y Cristina son ya la tercera generación de farmacéuticos desde que su abuela María Cuesta Tamargo empezara la saga. Ellas tomaronel relevohacecuatroaños, cuandose jubiló supadre, JulioBraña. Auténticas amantesde su profesión, estas dos hermanas se desviven día adíapor suspacientes: “Cadavezmás, lapoblación se da cuenta de que somos un profesional muy accesible y que nuestro consejo es un valor añadido para su salud”. Ambas regentanuna farmaciadepasoa laque acuden también clientes de la zona. El perfil mayoritario responde a mujeres de mediana edad. “Enlaactualidad, los farmacéuticossomos losprofesionalessanitariosmásaccesiblesparael pacienteporqueel sistemanacionaldesaludestá cada vezmás colapsado”, reflexionan. Y es que, con la pandemia, todo ha cambiado: “Hemosnotadoquelagentetienemuchasdudas, quecadadíaesunacosanueva.Estamosmuchas veces orientando y a la vez enseñando cómo hacer las cosas en temas de atención primaria, cuestionescomolaprotecciónpersonal,cómohacer lacuarentena, elaislamiento, etc., esesencial". Los profesionales farmacéuticos han sabido estar a laaltura, adaptándose rápidamentea los nuevosprotocolosycambiosprovocadosporel Covid-19: “Siemprehemosestadoahí intentando buscar la manera de ayudar y dar accesibilidad a los productosmás demandados por los ciudadanos, comomascarillas o realizaciónde test. En definitiva, dar soporte a sus necesidades”. Una farmacia, en definitiva, cada vez más asistencial. “Lafarmaciaesunlugarenelquesiempre haestadoelmedicamento, yesoesunacosaque queremos que siga siendo así. Se pueden ofrecer otrosservicios,peronuestrasventasmayoritarias son fármacos", explican las hermanas Braña. Prevenir antes que curar, sobre eso es sobre lo que hay que concienciar a la población: “Muchos de estos servicios van encaminados precisamente a esto: mejorar la salud y prevenir la enfermedad, y los ciudadanos sonprogresivamentemásconscientesdeello”, aseguranClaray Cristina, y añaden: “En este sentido haymuchos puntos en los que les podemos ayudar”. Sin embargo, estos servicios deben ser remunerados “porque requieren tiempo y formación, a la vez que suponen un desembolso económico”. Sin olvidar el consejo farmacéutico, que “cada vez más se pone en valor”. Este avance imparable de la farmacia hacia la excelencia choca con los recortes y las bajadas del precio de los medicamentos. “Se debería haber gestionado de otra manera, reduciendo un poco más el gasto hospitalario o el manejo de las vacunas, que como ya sabemos, se tuvieron que tirar al principio gran número de dosis”, consideran. César apuesta por la unión entre el colectivo y por un futuro prometedor: “Después de la pandemia, la población nos está viendo como un punto de apoyo fundamental. El Colegio de Farmacéuticos de Asturias está haciendo una magnífica labor en este sentido”. Clara y Cristina se despiden de nosotros recordando la importancia del medicamento como centro de toda acción farmacéutica: “Creemos y esperamos que siempre nos dediquemos al medicamento, que sea algo que no perdamos porque es nuestra esencia”. Los farmacéuticos, concluyen, “tenemos que seguir formándonos para poder adaptarnos a lo que los pacientes demandan. El consejo farmacéutico tiene cada vezmáspesoyesmásvaloradopor lapoblación”.

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