IMFarmacias_122

| 76 Ennuestroentornocada vez esmás frecuente conocer a alguien que padezca dermatitis atópica. Se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel, que, aunque nos suene a algo propio de niños, puede presentarse en cualquier momento de la vida. Se ha visto que su prevalencia es mayor en entornos urbanos, así como en países desarrollados. Esto indica que, además de la base genética, hay repercusión del ambiente en su desarrollo, aunque los mecanismos no están bien definidos. Se caracteriza por la presencia de eczemas, que son placas rojas en la piel, habitualmente descamadas, con aspecto seco y en ocasiones fisuradas. Noes rarover signos de rascadoenestas zonas porqueesees, precisamente, el síntomamás relevante: el picor. En bebés es habitual la afectaciónde lasmejillas, ymás adelante suele extenderse por otras partes del cuerpo, característicamente los pliegues (corvas, flexura del brazo). No obstante, puede afectar a cualquier parte del cuerpo y generalizarse en los casos más graves, con la repercusión que esto tiene en la calidad de vida debido al picor asociado. ¿A quién afecta? Se calcula que hasta el 20% de los niños a nivel mundial pueden padecer dermatitis atópica. La prevalencia en adultos es menor, aunque no despreciable: ronda entre el 2 y el 10%, según las fuentes. ¿Cuál es su causa? Una de las ideas más importantes a desmontar en este punto es que la dermatitis atópica no es una alergia. Es cierto que las personas que Por la Dra. Lorea Bagazgoitia Dermatóloga la padecen, tanto niños como adultos, frecuentemente sufren asma, rinitis o múltiples alergias. Digamos que estas personas tienen un fenotipo atópico que engloba a todos estos cuadros. Sin embargo, el origen de las manifestaciones en la piel no son alergias, sino más bien al contrario: se piensa que el desarrollo de alergias puede ser consecuencia de la dermatitis atópica en la infancia fundamentales: - Por un lado, ciertos defectos genéticos que hacen que la piel funcione de forma defectuosa. La proteína más ampliamente descrita, y cuyo mal funcionamiento altera la función barrera de la piel, es la filagrina. No obstante, no todas las personas con dermatitis atópica tienen esta mutación, ni todas las personas con una mutación en el gen de la filagrina desarrollan la enfermedad. Queda mucho aún por aclarar al respecto. - Por otra parte, se sabe que la respuesta inmune local en la piel está más activada de lo normal, probablemente por una mayor exposición a alérgenos a causa de una barrera cutánea defectuosa. Esto favorece los brotes inflamatorios cutáneos en forma de eczemas recurrentes, y posiblemente abra la puerta al desarrollo de alergias a lo largo de la vida. ¿Cómo evoluciona? Lo más habitual es que la dermatitis atópica comience en la infancia. Puede hacerlo de forma temprana, desde los tres meses de vida. Los estudios realizados acerca de la evolución de la dermatitis atópica en niños muestran que 3 de cada 4 seguirán con síntomas de dermatitis atópica a lo largo de su vida, probablemente hasta la edad adulta. La dermatitis atópica: qué es, evolución y tratamiento dermatología EL EXPERTO

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