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parte, los almacenes de esta vitamina en bazo e hígado, haciendo que no se llegase a una situación de citaria. Complementos alimenticios a base de vitaminas y minerales En primer lugar, es importante señalar que los complementos alimenticios no son medicamentos, por lo que no pueden ejercer una acción farmacológica, inmunológica o metabólica. Por tanto, su uso no está destinado a tratar oprevenir enfermedades en seres humanos ni a modi car funciones siológicas. Por otro lado, siguen lasmismas normas sobre controles o ciales que el resto de alimentos en base al riesgo potencial para la salud que puedan presentar. Asimismo, a nivel nacional, están regulados por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Las tres recomendaciones básicas que le podemos transmitir al paciente que acude a la farmacia solicitándolos son: 1. No sustituyen a una dieta variada y equilibrada ni a un estilo de vida saludable. 2. Son recomendables en circunstancias particulares, contribuyendo al aporte de nutrientes. 3. Se deben tomar en las dosis diarias recomendadas en el etiquetado del producto, sin excederlas. Además, a la hora de recomendar este tipo de complemento nutricional al paciente, lo más adecuado es hacerlo teniendo presente su edad, sexo, patologías, la medicación que está tomando y las necesidades que tiene. Hay que tener en cuenta que la tendencia de las recomendaciones nutricionales va hacia la consideración de cada una de las variables individuales de la persona (Nutrición personalizada o de precisión). Por tanto, estableciendo este paralelismo con la Nutrición, a la hora de recomendar un complemento alimenticio habrá que adecuarse lo más especí camente posible a los requerimientos de cada paciente. Así pues, sabemos que durante el embarazo y la lactancia los requerimientos de determinados micronutrientes aumentan o, por otro lado, aproximadamente el 15% de los adultos con más de 60 años presentan gastritis atró ca, pudiendo versemermada la absorción de la vitamina B12. Por último, no hay que olvidar que, en vegetarianos (estrictos y ovolácteos) y veganos, la utilización oral de un complemento de vitamina B12 es imprescindible. ¿Cómo podemos optimizar el aporte de vitaminas y minerales con los alimentos? Éstos son algunos consejos que le podemos dar al paciente: • El calcio presente en quesos y lácteos disminuye la absorción del hierro. Por tanto, es recomendable moderar el consumo de queso en las comidas principales y optar por la fruta como postre frente a los lácteos. • Priorizar el consumo de cereales integrales frente a blancos o re nados, por su mayor aporte de vitaminas (B1, B5, B6) y minerales (hierro no hemo, zinc, magnesio). • Una buena biodisponibilidad del betacaroteno (vitamina A de origen vegetal) se obtiene a través de alimentos crudos u horneados. • Priorizar el uso de aceite de oliva virgen extra frente al uso de aceites re nados (girasol, colza) por garantizar un mayor aporte de nutrientes, entre ellos, la vitamina E. MITOS Y REALIDADES “LA VITAMINA C PREVIENE LOS RESFRIADOS” La vitamina C no evita que las diversas familias de virus responsables del resfriado infecten, por lo que no tiene un papel preventivo. Sin embargo, la respuesta inmunitaria resultante de la infección genera estrés oxidativo con la producción de radicales libres, y es en este caso donde la vitamina C contribuye a la protección celular frente a dicho estrés, pudiendo reducir la duración de los síntomas. “LOS COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS ABREN EL APETITO Y ENGORDAN” Los complementos alimenticios a base de vitaminas y minerales no tienen calorías, por lo que, al no proporcionar aporte calórico, no aumentan el peso. Por otro lado, al no presentar componentes estimulantes del apetito (orexígenos), no afectan a la sensación de hambre. “LOS ALIMENTOS CONGELADOS TIENEN MENOS CANTIDAD DE VITAMINAS Y MINERALES QUE LOS FRESCOS” Los hallazgos re ejados en el artículo Journal of Food Composition and Analysis de Linshan Li et al. (2017), realizados con muestras de frutas y verduras, no respaldan la percepción común de que los productos frescos son nutricionalmente superiores a los productos congelados. Además, se observó que los productos congelados tenían una mayor cantidad de vitamina C, betacaroteno y folato que los productos frescos almacenados (cinco días de refrigeración).

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