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Melanoma El melanoma es de origen melanocítico. Digamos que es la versión maligna de los nevusmelanocíticos mencionados con anterioridad y el cáncer de piel más temido por los médicos. Diagnosticado en sus estadios más precoces tiene una supervivencia del cien por cien, mientras que, si el diagnóstico es tardío, sus consecuencias pueden ser fatales. Su incidencia ha aumentado en las últimas décadas. Habitualmente aparece en piel expuesta al sol, pues este es el principal factor causal del melanoma. Se ha visto que el patrón de exposición estacional (muy intenso durante pocos meses al año), así como las quemaduras solares (especialmente en la infancia) tienen una influencia importante en las probabilidades de desarrollar un melanoma a lo largo de la vida. Las personas con muchos lunares o antecedentes personales o familiares de melanoma tienen tambiénmayor riesgo de padecerlo. Lo bueno de este y otros cánceres de piel es que aparecen en la superficie del cuerpo y son fácilmente detectables (a diferencia de otros cánceres internos). Por eso los dermatólogos hacemos tanto hincapié en el diagnóstico precoz. Para ello, existen ciertos signos a vigilar ennuestros nevusmelanocíticos que nos deben alertar y orientar para solicitar una valoración dermatológica. Se explican sencillamente mediante la regla ABCDE: A: Asimetría. Si un lunar pasa de ser simétrico, ya sea en su estructura o su color, a asimétrico es razonable consultar. B. Bordes. Que el contornode un lunar varíe puede es unmotivopara solicitar una valoración por un dermatólogo. C: Color. Los cambios de color, especialmente si observamos más de tres tonosdiferentesdemarrónenun lunar sonunsignode sospecha. D: Diámetro. Cuando una lesión crece es aconsejable consultar con un dermatólogo. E: Evolución. Cualquier signo peculiar o distinto en un lunar (picor, sangrado, aparición reciente) también deben ser entendidos como signos de alarma. Una vez diagnosticado un melanoma, en un primer momento se trata medianteextirpaciónquirúrgica. En loscasosmás superficialesestopuede ser suficiente, sinembargo, en funciónde laextensiónaganglios linfáticos uotrosórganos, puede ser necesarioplantear un tratamientooncológico. Cáncer cutáneo no melanoma Existen numerosos tipos de cáncer cutáneo nomelanoma. A continuación, mencionaré las nociones básicas sobre los más frecuentes y, por tanto, losquemás cuestionespuedanplantear en laoficinade farmacia. . Carcinoma basocelular: El carcinoma o epitelioma basocelular es el tumor maligno más frecuente en el ser humano. Deriva de los queratinocitos de la epidermis y tiene un vínculo claro con la exposición solar. Su aspecto clínico es muy variado. Puede presentarse como un granito brillante que va creciendo progresivamente, una herida que no cura, tener color carne, ser marrón o, incluso, cobrar el aspecto de cicatriz. Generalmente surgen en piel expuesta al sol. Afortunadamente, el crecimiento de los carcinomas basocelulares es puramente local. Puedecrecer enprofundidadoenextensión invadiendo los tejidos que subyacen a la piel (como el cartílago en el caso de la oreja o la nariz, por ejemplo), pero solo muy excepcionalmente puede causar metástasis y dar problemas a nivel sistémico. En este sentido, la buena noticia es que el tratamiento del carcinoma basocelular es en la mayoría de los casos curativo. Existendiferentes tiposdecarcinomasbasocelulares (infiltrativo, nodular, superficial).Todosellossepuedentratarmedianteextirpaciónquirúrgica. Sin embargo, el tipo superficial permite la opción de ser eliminado con técnicas no quirúrgicas como imiquimod tópico o la terapia fotodinámica, para la cual usamos ácido aminolevulínico. . Carcinoma epidermoide o escamoso: También deriva de los queratinocitos y se presenta como bultos que crecen y ulceran de forma progresiva. Generalmente aparece en zonas expuestas al sol y suele tener un aspecto queratósico, erosionado o rugoso. Es típico que los carcinomas epidermoides los padezcan personas que han tenido una exposición crónica al sol a lo largo de su vida y no tanto vacacional. El carcinomaepidermoidederivadesu lesiónprecursora, llamadaqueratosis actínica. Las queratosis actínicas son pequeñas papulitas, rugosas, que recuerdanaescamas enzonasdonde lapersonaha recibidomucho sol, típicamenteel cuerocabelludoo lacara.Normalmentesonmúltiples y un pequeño porcentaje de ellas (según las fuentes entre el 1 y el 10%) evolucionará a carcinoma epidermoide a lo largo del tiempo. Por todo esto, el tratamiento del carcinoma epidermoide comienza ya desde la aparición de las primeras queratosis actínicas, con el fin de evitar su progresión. Para ello usamos crioterapia o tratamientos de campo como el imiquimod o el 5-fluorouracilo tópicos, así como la terapia fotodinámica. Anteel diagnósticodecarcinomaepidermoidees indispensable realizar un tratamiento quirúrgico que elimine por completo la lesión. En la gran mayoría de los casos el pronóstico es bueno, si bien, dada la potencialidad de desarrollarmetástasis, en ocasiones es necesario recurrir también a tratamiento oncológico. Independientemente de la base genética de cada uno de nosotros, sabemos que el sol es el factor de riesgo más importante para el desarrollo tanto del melanoma como de los diferentes tipos de carcinomas. El consejoglobal orientadoaprevenir el cáncer depiel encualquiera de sus formas está centrado en la fotoprotección y unos hábitos sensatos y saludables de exposición solar. LUNARES (NEVUS MELANOCÍTICOS) CÁNCER DE PIEL CONGÉNITOS CÁNCER CUTÁNEO NO MELANOMA OTROS TIPOS DE CCNM CARCINOMA BASOCELULAR CARCINOMA EPIDERMOIDE ADQUIRIDOS MELANOMA

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