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| 136 La preocupación por las manchas es algo habitual tanto en la consulta de dermatología como en la oficina de farmacia. Las personas que las padecen, conmayor frecuenciamujeres, acuden en busca de algún remedio que consiga aclararlas, y lo más frecuente es que tengan en mente alguna crema. Sin embargo, no siempre las cremas o los cosméticos son la única opción; muchas veces, tampoco son la mejor. Los productos cosméticos suelen ser de una efectividad limitada y, en general, para unos resultadosmás satisfactorios es oportuno recurrir a opcionesmédicas, ya sean tópicas, orales o terapias físicas. El objetivode este artículo es describir los diferentes tipos demanchas faciales que pueden presentarse y apuntar las mejores opciones terapéuticas disponibles para cada uno. Tipos de manchas adquiridas más frecuentes · Efélides: comúnmente llamadas pecas, son lesiones pigmentadas milimétricas con una distribución uniforme en las mejillas y el dorso nasal. Frecuentemente suelen estar presentes ya desde la infancia, acentuándose siempre en verano. Dadoque es algoque puede acompañarnos durante toda la vida, suele achacarse más a la genética, y su repercusión estética no suele ser tan grande como los casos que valoraremos en los apartados siguientes. · Léntigos solares: los léntigos son manchas marrones, con un contorno más o menos neto pero irregular, que aparecen salpicadas en Por Dra. Lorea Bagazgoitia, dermatóloga zonas donde nos ha dado el sol a lo largo de los años. También llamadas “manchas del cementerio”, puede aparecer una de forma aislada o múltiples, como suele ser frecuente ver en el dorso de las manos. Su tamaño es muy variable: pueden medir solo milímetros o alcanzar 1-2 centímetros. Es habitual atribuir la aparición de léntigos solares a la edad. Esto tiene parte de cierto, pero solo parte, pues en realidad no están tan vinculados a los años vividos, sino al tiempo que esa piel ha pasado bajo el sol. A igualdad de años, con menos sol, probablemente esos léntigos no estarían ahí. · Melasma: el melasma también es conocido como cloasma o“paño de la embarazada”. Es un tipo de mancha típico de mujeres en edad fértil, siendo la edad media para su aparición los 28 años. Su mayor frecuencia se da en aquellas que han estado embarazadas o que toman anticonceptivos. No obstante, no es raro en absoluto que lo padezcan también mujeres sin ninguna de esta circunstancia. Y, aunque con menor frecuencia, puede darse también en hombres, especialmente, al igual que ocurre en las mujeres, en aquellos con tono de piel moreno. Aun siendo bien conocida su relación con el embarazo, los anticonceptivos o potencialmente otros fármacos (fotosensibilizantes), el desencadenante principal del melasma es el sol. Por esta razón, las manchas se acentúan de forma más manifiesta en verano, cuando aumenta la pigmentación de forma difusa en ambas mejillas o zona Manchas en la piel: tipos y tratamiento dermatología EL EXPERTO

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